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miércoles, 22 de junio de 2011

Adjetivos para la guerra

Ayer el semi-dios Obama, el Obama presidente de los EEUU hablo de guerra JUSTA al referirse a la guerra mantenida durante más de 10 años en Afganistán.

No ha sido el único que ha sentido la necesidad de matizar al sustantivo guerra. Nos han aconstumbrado a escuchar o leer construcciones como guerra preventiva o guerra por la paz, guerra defensiva, guerra abierta, guerra unilateral o bilateral. Otras veces nisiquiera aparece la pabrala  guerra y ésta es sustituida por otros sutantivos acompañados: conflicto bélico, revueltas, invasión, operación, frentes abiertos, contienda, etc.

En mi opinión todas las guerras comparten unos elementos comunes:
- Los intereses: económicos, por recurso o por poder. A veces escondidos tras falsos ideales,
- Las, al menos, dos partes que persiguen esos intereses. Muchas veces estás dos o más partes destruyen a una tercera.
- La manipulación ejercida por unos y otros
- Las víctimas: por una lado asalariados armados y dirigidos hacía sus destrucción y la de los demás. Por el otro los que pasaban por allí, a los que cínicamente llamamos DAÑOS colaterales.
- Las mentiras que justifican esta atrocidad.
. Los poderosos que se benefician de esta atrocidad. Políticos de ambos bandos, estados que venden las armas y luego construyen el lugar destruido, etc.

Un buen resumen podría ser: unos matan a otros sin saber exactamente por qué, mientras los poderosos hacen negocio y los culpables lo  ven por la televisión.

El ser humano roza los límites de la hipocresía cuándo adorna la palabra guerra con adjetivos como Justa. Decir eso es lo mismo que decir que es justo que muchas personas mueran durante 10 años, que muchas familias sean destruida durante 10 años. Decir que una guerra es justa es lo mismo que decir que es justo que unos mueran sin saber por qué mientras otros se enriquecen con este sucio negocio. Decir que una guerra es justa es poner precio a las vidas, es decir que unas vidas valen más que otras y al final es justificar la muerte de muchos sabiendo que nada ni nadie te juzgará.

Decir que una guerra es justa es mostrar una falta de escrúpulos y ética alarmante en cualquiera, pero más en un ser tan poderoso. Justificar una guerra ya es lamentable, considerala justa es patético.

Este hombre, premio nobel de la paz, qué manda cojones, mandó asesinar y echar al mar a una persona (que por muy detestable que me parezca fué asesinada) mantiene guerras en medio mundo, o lo que es lo mismo, en el medio mundo con recursos económicos o de otro tipo en el que su país tiene negocios o está interesado, mientras su infinita justicia permite masacres en el otro medio donde su estado no está interesado.

Este mundo es una mierda. Mi país apoya las guerras justas y las injustas, vende armas a los vencedores y a los que saben que van a perder. Vende armas a esos que luego llama asesinos sin siquiera sonrojarse mientras permitimos los abusos de los poderosos, mientras permitimos que mueran inocentes en el otro medio mundo.

No cabe duda de que no todas las vidas valen los mismo. No me cabe la menor duda de que somos una especie despreciable y qué a este mundo le iría mucho mejor sin el ser humano.

http://www.youtube.com/watch?v=OY0COX0gcyw

viernes, 10 de septiembre de 2010

Acerca de las elecciones

Qué rápido pasa el tiempo. Personalmente percibo que fue hace no demasiado tiempo cuándo eramos bombardeados por campañas publicitarias que intentaban vendernos un programa falso, o mejor, comprar nuestro voto a cambio de unas pocas mentiras. Programas llenos de respuestas y propuestas que ellos saben que no van a cumplir y que la mayoría nisiquiera  no va a leer, cuánto mucho menos valorar. (por diferentes motivos: unos tienen muy claro a quien votar, escriban lo que escriban en su programa, otros no tienen ganas, otros no tienen interés, otros evitan perder su tiempo leyendo mentiras, y propuestas que no se van a  cumplir)

Dentro de no demasiado tiempo, volverán a pedirme mi voto, o lo que es lo mismo, vólverán a pedirme que delegue mi responsabilidad en alguno de los grupos que se forman para la ocasión, y que consideran que pueden gestionar mi responsabilidad mejor que yo mismo, que se consideran más capaces que yo para ejercer e implementar mis responsabilidades y que se perciben como los mejores para llever a cabo esta tarea. Quieren, ni más ni menos, que les ceda mi capacidad de decisión, o lo que es peor, que mis decisiones se limiten a elegir a uno u otro grupo. Para tenerme contento, me dejarán hacerlo cada cuatro años.

Toman nuestros pequeños poderes individuales para juntarlos en un poder más grande, y poder así hacer y deshacer, bajo el techo del bien común, lo que les venga en gana. Poder del que tienden a abusar, al amparo del reconocimiento percibido de que son los mejores para ejercer ese poder porque el pueblo los eligió a ellos y no a los otros, olvidándose de las promesas realizadas para comprar ese poder, y del supuesto fin de este modelo, que no debiera ser otro que el de conseguir lo mejor para el pueblo que les dió ese poder.

Poder que, a menudo, les hace olvidar lo que un día fueron y por lo que un día lucharon. Poder que borra todas las intenciones y les convierte en conservadores de poder, que no es otra cosa que hacer y decir todo aquello que les permita seguir ocupando ese puesto. Para ello insultarán, mentirán, robarán y harán todo lo necesario para seguir ocupando esa posición que ellos perciben como un privilegio, y que convierten en un privilegio.

Poder que cambia y destruye principios e ideologías.

Dentro de poco, volverán a pedirme mi voto, mi pequeño poder individual, mi pequeña capacidad de decisión. Y lo harán con estrategias sucias, campañas que tienden a mostrar defectos de los demás más que virtudes propias, que tienden al desprestigio ajeno en lugar de buscar la excelencia propia.

Tienes que ejercer tu derecho a voto nos dicen, convirtiéndolo en un deber u obligación en lugar de un derecho. Sino votas, luego no tienes derecho a criticar o quejarte. Saben que una abstención masiva sería el mayor fracaso posible para ellos, pues sin nuestros pequeños poderes no son nada.

Puedo ejercer mi derecho a no votar. Y yo que no voto, y no delego mis responsabilidades, y no cedo mi capacidad de decisión, y no vendo mi poder, soy el que precisamente puede criticar todo aquello que me parezca criticable, puesto que yo no le dí mi voto a ningún grupo para que use, o abuse, de mi pequeño poder y capacidad de decisión.


http://www.youtube.com/watch?v=V6utUhKD2QY
http://www.youtube.com/watch?v=l7XrKzb1hXc&feature=related

viernes, 30 de julio de 2010

Toros y política. Acerca de la manipulación

Vaya por delante que no me gustan los toros (tampoco me gusta la opera o el futbol) y que me posiciono claramente en contra de este tipo de espectáculos bochornosos por motivos, para mí, más que evidentes.

Quede claro también que no me gusta ni comparto el actual modelo de gestión política, esta mal llamada democracia, o sistema representativo, donde cada 4 años (más o menos) te preguntan sobre quien quieres que te represente, o lo que es lo mismo, decida por tí, algo así cómo pedirte que dejes por escrito el grupo en el que delegas tu responsabilidad individual. En fin, este es otro asunto.

Una vez dicho esto, las reglas del juego parecen claras. Yo voto al grupo X (el que vote) y ese grupo X me representa. Eso significa que en cada decisión a tomar cada grupo emite un voto en una dirección, y ese voto único representa a todas las personas que votaron a ese grupo X. Ese voto tendrá más o menos peso en función del número de personas a las que representa (esto tampoco es del todo así...)

Yo, que en principio estoy en contra de los votos grupales, del pensamiento grupal y de la anulación de la capacidad de decisión del individuo, entiendo (es fácil de entender) que en este modelo político (que yo no comparto) las cosas funcionan así, y asi deben de funcionar siempre, porque si no fuera así, y cada diputado, senador, o como se llamen, emitiera un voto, ya no representan a su partido, y por lo tanto tampoco a las personas que lo votaron. Si una decisión se va a tomar de manera no representativa, todos debieramos participar en esa toma de decisiones. Si no es así, y cada diputado, senador, etc, puede votar lo que le plazca, esto deja de ser un modelo representativo, democracia representativa, para convertirse en otra cosa, dónde sólo unos pocos pueden votar y decidir, y mostrar e imponer sus convicciones personales.

Bien, esto es lo que ha pasado en Catalunya con el popular asunto de las corridas de toros, donde cada uno ha votado según sus convicciones personales, y no las indicaciones de su grupo. Donde por lo tanto, los ciudadanos que en su día votaron no han sido representados por su grupo, y donde tampoco se les ha dado la oportunidad de pronunciarse en función de esas mismas convicciones personales.

La manipulación empieza a ser alarmante en el momento en que unos y otros se empiezan a considerar ganadores y perdedores, y ni se plantean que les han robado la mínima capacidad de participar que esta democracia nos deja, y sigue por el trato de estupidos que la clase política nos dispensa sin verguenza alguna.

Por supuesto que esto tiene que ver con la identidad social de cada grupo, es más, tiene que ver fundamentalmente con esa identidad social. Pero este debate debiera ir mucho más alla, debiera llevarnos a plantearnos hasta dónde estamos dispuestos a aguantar, hasta cuándo y dónde vamos a dejar que nos manipulen unos y otros.

Hace no mucho se aprobó otra popular ley, la que regula el aborto ¿por qué en esta ocasión si se emitió un único voto por partido? ¿por qué en este tema no tuvieron en cuenta las convicciones personales de cada uno de los que tenían derecho a voto?

Quizá tenemos lo que nos merecemos.

miércoles, 28 de julio de 2010

¿Eres libre?

¿ERES LIBRE?
Corriendo por la jaula, Saltando de aquí a allí
Eras sólo un niño más, con ganas de vivir
No sabes como lo hicieron
¿La verdad o te mintieron? ¿Qué más da?
No había otra elección. ¡Sólo obedecer!
Puedes ver que sí, tú eres libre
Esa es la verdad, ¡metido en una jaula!
Con esta letra de “maniática” pretendo presentarme, e invitarte a participar. He elegido está letra para comenzar con está “publicación” por entender que refleja nuestro estado, mis inquietudes (en parte al menos), y nuestra percepción de lo que pudiera ser el mundo, tu región y tu pueblo y NO lo es, y lo que realmente es y NO me gusta.
Y son muchas las cosas que no me gustan: No me gusta que el acceso a la vivienda sea para la mayoría un acto de vender su vida a un banco en forma de hipoteca, mientras unos pocos se enriquecen a base de especulaciones con un derecho de todos, y cómo políticos y responsables sociales obtienen beneficios en forma de comisiones bochornosas y escandalosas, como se venden y venden a su pueblo, robándole este derecho, y esto no ocurre sólo en Marbella, mira en tu pueblo y verás
No me gusta el mercado del trabajo, las condiciones de precariedad y temporalidad, la discriminación de la mujer, y la explotación de inmigrantes, especialmente de los llamados sin papeles. No me gusta la “democracia” representativa, pero NO participativa, donde sólo cada 4 años puedes delegar TÚ responsabilidad en forma de voto, perdiendo TÚ capacidad de decisión, dejando que nos roben este derecho. Y no sólo a nivel estatal, también en tu pueblo ocurre.
NO me gusta el sistema capitalista y esclavista, que nos convierte a una minoría en afortunados mientras una gran mayoría muere de hambre, explotados, humillados, maltratados, y esto sólo para tener cada vez más cosas que no necesitamos, para asegurarse su poder y supervivencia. NO me gusta en absoluto el fascismo, el eterno fascismo que nunca muere, sólo se trasforma, disfrazado de políticos de centro, convertido en agresiones sexuales, sexistas, racistas o étnicas, en forma de nacionalismo (cualquier nacionalismo) excluyentes y discriminadores. No me gustan los políticos, ni los dictámenes externos a la propia persona. En fin no me gustan tantas cosas… y es precisamente ese sentimiento de impotencia, represión, frustración y de estar encerrados en los márgenes que este sistema político, social, económico y cultural, el que nos impulsa a difundir este pequeño texto.
MI objetivo es crear un espacio de encuentro, intercambio, comunicación, debate, análisis, descripción e identificación de problemas, reflexión, y organización, lucha, inquietudes, información, educación, formación… para a partir de ahí impulsar e implementar acciones encaminadas a cambiar las cosas que no nos gustan:. El cambio es cosas de todos. Y todo esto desde un espacio LIBRE y desde el RESPETO a todas y cada una de las posiciones personales. Con este pequeño artículo pretendemos alborotar y remover conciencias, despertar intereses, dudas, motivaciones, actitudes y hacerte pensar acerca de cómo y dónde vives, y qué se puede cambiar para mejorar. 
NO me gusta no sentirme LIBRE.